martes, septiembre 29, 2015

La fachada norte de la casa Maeda

Introducción:

En 2014 la alcaldesa de Santoña firma un convenio con el dueño del Hospital Militar-Palacio de Chiloeches, o casa palacio de Maeda (que de las tres maneras podemos denominar esta impresionante edificación). El convenio suscrito busca demoler parcialmente un Bien de Interés Cultural santoñés (la Iglesia de Sta. Mª de Puerto es otro Bien de Interés Cultural).  Gracias a la maniobra, el dueño del inmueble obtenía el regalo de levantar un edificio de 5 plantas, en concreto, 2.475 metros cuadrados de superficie residencial. Pero ¿qué obtenía Santoña a cambio de demoler lo que la ley impide demoler? ¿Cuál era el beneficio recibido por Santoña por mutilar esta joya histórica y dejar un pedazo del palacio en pie, asfixiado por un edificio de 5 plantas de hormigón y ladrillo caravista? Ni lo explicaron en su momento, ni lo han explicado aún.

La operación se sustentaba, y lo sigue haciendo en este momento, finales de 2015, en un "informe técnico" firmado por el arquitecto municipal. Dicho informe repite con alarmante y sospechosa insistencia la misma consigna...la parte del Bien de Interés Cultural que se desea cambiar por cemento "es un anexo", "es un añadido de factura posterior, que carece de valor arquitectónico". En resumen, el "informe" que sustenta el convenio es un esperpento en el que el arquitecto -al que los santoñeses pagan sueldo- se luce con una serie de observaciones cuyo único propósito es despreciar el segundo edificio histórico más importante de Santoña, y a la sazón, una de las mejores casonas palaciegas de Cantabria. Despreciarlo para que un particular pueda cambiarlo por cemento ¿Cuál es el razonamiento técnico, histórico? ¿Qué argumentos esgrimía el arquitecto municipal para asegurar que una parte del palacio no pertenece al palacio? Ninguno. No tiene valor, y punto. Ni estudio histórico-técnico, ni nada que se le parezca. Obviamente todos los citados contaban con que la operación iba a colar en la opinión pública santoñesa, como habían colado las aberraciones urbanísticas de las últimas décadas: sin que nadie rechistase.

A mediados de 2015 cambia el gobierno municipal, no obstante la pretensión respecto al edificio es prácticamente la misma. El nuevo alcalde, desde el minuto uno, insiste "tenemos un informe técnico"...Lo tenía claro: hay que demoler y levantar un bloque de viviendas, hay que sortear la ley y las protecciones con las que cuenta el edificio (orden ministerial, plan urbano, declaración BIC...todo eso era prescindible, frente a un papel firmado por un funcionario a instancias de gobernantes y dueño). Recordamos que los alcaldes de Santoña son los máximos garantes de la conservación del patrimonio cultural de la villa. Sorprendentemente dos alcaldes consecutivos de diferentes partidos se habían puesto a manejar la maquinaria pesada para demoler, insistimos, lo que la ley impide demoler, lo que ningún pueblo o ciudad civilizada derribaría, lo que cualquier pueblo o ciudad civilizada cuidaría con esmero.


Llegados a este punto, es importante mirar de frente al edificio. Hagámoslo. El siguiente artículo es una excelente aportación de un santoñés preocupado por la conservación de nuestro patrimonio. En él efectúa observaciones acerca de la arquitectura del Hospital Militar. Una invitación a contemplar en detalle el palacio, muy apropiada en estos momentos en los que el Ayuntamiento de Santoña quiere derribar parte de esta joya santoñesa, blindada por ley contra pelotazos. Creemos que cualquier persona que preste atención podrá sacar sus propias conclusiones.

Muchas gracias y felicidades al autor, son ya años por su parte defendiendo este edificio, orgullo, historia y cultura de la villa de Santoña.






Artículo:
LA FACHADA NORTE DE LA CASA MAEDA


martes, septiembre 15, 2015

BVS DIVULGACIÓN HISTORIA DE SANTOÑA 41-50

(BVS Divulgación Historia de Santoña 1-10)





BVS DIVULGACIÓN 41. El Molino de Tarancones.

La imagen se corresponde con los vestigios de uno de los cuatro molinos que la villa llegó a tener. Está situado en el sitio de Tarancones, paraje denominado hacia 1635 del "Arcillero". De este año es la primera referencia de la existencia del molino de Tarancones (su origen pudiera remontarse siglos atrás).
Se conserva un buen tramo de la represa hecha de piedra. Es sabido que dos de los molinos santoñeses (éste y el situado en el paraje de Campo Raso) presentaban la peculiaridad de tener sus represas construídas en parte con materiales endebles, juncos, tierra, ramas y estacas obtenidas del monte santoñés, lo cual obligaba a constantes reparaciones. Ambos eran del concejo ("del común de la villa") y se arrendaban conjuntamente en un acto celebrado en el ayuntamiento, en presencia de escribano. Una vela era encendida y en el tiempo que tardaba en consumirse los interesados realizaban las pujas para quedarse con el arriendo del molino.

En 1763 el Molino de Tarancones aparece descrito como un ingenio con ocho ruedas de molienda.
Las mujeres eran las encargadas de las labores necesarias para moler el trigo y el maíz. Como era preciso aprovechar también las mareas nocturnas, el concejo santoñés llega a promulgar la prohibición de que los hombres "bayan ni se detengan en los molinos". El único autorizado era el marido "por no tener con quien ir su muxer la baya acompañando y dexandola en el molino se buelba en derechura a su casa, pena de ocho reales y mas que por derecho se siguiere".

Hacia 1920 se conservaba en pie el edificio del molino de Tarancones, desconociéndose si aún estaba en uso.






Datos históricos tomados del artículo 
"Los molinos de la villa de Santoña", Rafael Palacio.