sábado, noviembre 29, 2014

BVS DIVULGACIÓN HISTORIA DE SANTOÑA 31-40


(enlace a BVS Divulgación Historia de Santoña 1-10)



BVS DIVULGACIÓN 31. Cuando cosíamos en los abrigos del Monte Buciero.

El primer paso hacia el conocimiento de la prehistoria de Santoña se produce en 1987. Un pequeño refugio rocoso del Monte Buciero que cuelga a 70 metros sobre el nivel del mar había llamado la atención de los arqueólogos.
El estudio del yacimiento sacó a la luz 60 buriles trabajados en sílex, raspadores, azagayas (tres de ellas con incisiones decorativas), dos arpones aplanados...Abundaban los restos del trabajo en sílex, hueso y asta. La oquedad ofrecía además un misterioso grabado realizado con una punta de sílex aplicada a la pared rocosa, y un conchero donde habían quedado petrificados los alimentos de aquellos hombres: lapas, caracolillo, mejillón, ostra. El estudio desvelaba que estos cazadores-recolectores completaban su dieta con ciervo, jabalí, cabra salvaje y pescado. 
Según las dataciones por radiocarbono el covacho había sido ocupado con mayor o menor continuidad en la transición magdaleniense-aziliense, hace 12.000-9.000 años.
Por un lado, era una ventana al estudio de la transición hacia el neolítico, por otro, ofrecía una oportunidad excelente para conocer a pobladores prehistóricos que estaban adaptándose a un cambio físico fundamental en su entorno: la subida del nivel marino.
Dejamos para el final otra de las joyas descubiertas en el primer santuario santoñés. Una aguja con perforación que apareció en el nivel más antiguo (12.000 años).
Se cree que estas agujas se empleaban en los trabajos de reparación de pieles y cueros.

La aguja y numerosos tesoros prehistóricos santoñeses son custodiados en el Mupac (Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria). Ojalá no caiga en vano la aspiración de que sean mostrados en Santoña.


 Aguja en hueso con perforación basal hallada en el Monte Buciero. 




BVS DIVULGACIÓN 32. Muerte de 300 franceses de la guarnición de Santoña en 1812.

A continuación, fragmento de la correspondencia salida de Santoña bajo la ocupación francesa de 1810-1814. El Mayor Comandante de Santoña, Baltazar, dirige al alto mando napoleónico un 13 de mayo de 1812 un largo informe que describe con gran detalle la situación de la guarnición de unos 1500 soldados acantonados en Santoña. El fragmento comienza con una crítica a la escasa aptitud de algunas de las compañías (las demás son calificadas por el Comandante como "excelentes", formadas por hombres altos y fuertes, curtidos en batalla). Estas palabras nos acercan a comprender las penosas condiciones en las que subsiste la tropa. Un dato: entre octubre de 1811 y abril de 1812 fallecieron por enfermedad en Santoña casi 300 soldados.

"La última compañía de 34 y dos del 75 son lo que se puede imaginar en el mundo de débil, de lánguidos y menos soldados apesar del cuidado que tienen en instruirlos los oficiales que los mandan. Las pérdidas experimentadas en la Guarnición desde el mes de Octubre ha llevado quasi por entero estas compañías: La 3ª del 34 ha perdido solo en el Hospital de Santoña 35 hombres, sin contar los evacuados que han ido a morir a otras partes: un gran número de estos hombres, o hablando con propiedad de estos niños, son achacosos o enfermos en las barracas o en el depósito de convalecientes.
La principal causa no es otra sino que estas compañías han sido completadas en Bayona con el residuo de una numerosa después que los demás cuerpos habían elegido: estos hombres pequeños, débiles, mal complexionados, no han podido resistir en alojamiento espantoso, en un país húmedo, y en un invierno lluvioso, la nostalgia ha complicado siempre las enfermedades. 

La Guarnición ha perdido desde 1º de Noviembre último en hombres muertos en el Hospital de Santoña...145. Evacuados para Santander, Bilbao, y San Sebastián...151. Total 296.

Esta pérdida es debida como se acaba de decir a la débil complexión de los hombres y al mal alojamiento: no me corresponde examinar hasta qué grado se han empleado los medios curativos en el Hospital que puedan disminuirla: el deseo de ver si otros procedimientos y otros métodos tendrán resultado mas feliz, me ha obligado a mudar de Médico, y hay noticia que otro nuevo médico que el año pasado se ocupó con aceptación en Santoña tiene orden a venir a tomar a su cargo el servicio."






BVS DIVULGACIÓN 33. Santoña antes de Roma: la cuestión cántabra.

Las investigaciones de las últimas décadas han rescatado información que sirve para reconstruir una parte de la prehistoria santoñesa, del periodo romano, las edades medieval y moderna, sin embargo, un gran vacío histórico se extiende sobre Santoña al hablar de la edad del hierro, el momento histórico de los cántabros antes de la invasión romana, para entendernos. A continuación vamos a intentar plantear "la cuestión cántabra" en Santoña.
En primer lugar, se conoce la existencia de poblados fortificados cántabros, en el entorno de la villa:
-Castro de El Cincho (Arnuero).
-Pico del Hacha (Laredo).
-Castro de Retorín (Seña).
-Punta Pilota (Sonabia, poblado por Autrigones).
Desde todos ellos, la silueta del Monte Buciero es parte más o menos dominante del paisaje.
Todos estos emplazamientos rodean al peñasco y la bahía de Santoña. No tenía la antigua Cantabria mejor puerto natural que éste, con acceso privilegiado a los recursos de la tierra, el río y el mar.
Todo parece apuntar a la existencia de un poblamiento prerromano relevante en Santoña, pero a día de hoy no se ha producido hallazgo arqueológico alguno, no se han localizado vestigios de amurallamientos, fosos, ni defensas de ninguna clase. Tampoco se conocen materiales, cerámicas, molinos de mano, fíbulas, hachas, puñales. Ni una huella. Nada sustenta la existencia de un asentamiento de los cántabros prerromanos en el Monte Buciero y entorno inmediato.

Veamos las fuentes escritas. Plinio no ofrece dudas, el historiador romano describe una desembocadura del Sauga (Asón) poblada por cántabros. Tanto Plinio como Ptolomeo citan 9 ciudades cántabras. La aún no emplazada Noega-Ucesia se extendería hacia el este desde las orillas orientales de la bahía santanderina, hasta el territorio de los autrigones (al oriente del actual río Agüera). Se trataría de una ciudad fortificada que dominaba el territorio descrito, con asentamientos castreños relacionados y comunicados visualmente, aupados a montañas con dominio sobre el entorno. La actual Noja cercana a Santoña, y otra Noja en el valle de Miera, apoyan estas suposiciones. 

Fuese o no Santoña la capital de los noegos, el asunto está a la espera de que la ciencia y los hallazgos arqueológicos logren arrojar algo de luz. A falta de evidencias, al menos nos quedaremos con la certeza de que habitaron el entorno del peñasco santoñés...¿por qué motivos podrían haber desaprovechado la ocasión de hacerse con la posesión de una peña y una bahía con esas condiciones?
Ya dijimos que ninguna es la prueba material de la existencia de un emplazamiento prerromano en el Monte Buciero, ni vestigios, ni hallazgos casuales, ni los topónimos conservados de las elevaciones de la peña. Sin embargo, llama la atención una antigua denominación de un paraje en el entorno del barrio de El Dueso, se trata de, Zuzano, término que plantea una interesante hipótesis que habrá que revisar en otro momento.
Dejamos una suposición en el aire: los vestigios del asentamiento prerromano en Santoña tal vez se localicen algún día en el entorno de la iglesia, de existir un sustrato arqueológico anterior al siglo I.


Monte Buciero desde Punta Pilota (Sonabia, Castro-Urdiales).
La arqueología señala Punta Pilota como posible emplazamiento de la Edad del Hierro,
probablemente asociado, no a los cántabros, sino a los Autrigones.






BVS DIVULGACIÓN 34. Un santoñés en el horror de Mauthausen.

Entre 1938-1945, hacinados en trenes, unas 200.000 personas son llevadas al campo de exterminio de Mauthausen. Era el único campo de categoría III (para prisioneros considerados "irrecuperables"). Lo primero que escuchaban los deportados al llegar a las instalaciones era la advertencia del comandante Ziereis, "sólo saldréis de este infierno a través de la chimenea".
Se estima que 7.300 españoles son llevados al campo. La mayoría de ellos son exiliados de la guerra civil española que logran cruzar los Pirineos, siendo recluídos en centros de internamiento franceses. El dictador español es preguntado por el destino de estos hombres, siendo la respuesta "no son españoles". Fueron puestos en manos nazis. Se calcula que cuando Mauthausen es liberado en 1945, entre sus muros han sido aniquilados 5.000 de los 7.300 españoles.
Los españoles de Mauthausen llevaban un distintivo, un triángulo azul de "apátrida", con una S, de Spanier, en el centro.
Recientemente, revisando entre las listas de prisioneros y exterminados, reparamos en los nombres de unos 100 cántabros deportados a campos nazis. 11 de ellos eran laredanos; el memorial que aparece en la imagen les recuerda desde 2010.

Un nombre de la lista de cántabros motiva especialmente este artículo y este recuerdo, Julián Nieto Picón, llevado a Mauthausen y fallecido un 30-7-42, santoñés.






BVS DIVULGACIÓN 35. El sueño (o locura) de un ingeniero de Napoleón en la Santoña de 1812.

Hemos hablado varias veces del proyecto del ejército francés de levantar un fuerte sobre el banco de arena del Pitorro, en plena bahía santoñesa (ver plano). Vista desde nuestros días bien pudiera parecer una idea descabellada. ¿De dónde tenían pensado extraer la ingente cantidad de roca necesaria para dar asiento a una fortaleza en plena bahía? Ésta y otras preguntas se hacen inevitables.

Cuesta imaginarlo, pero el Coronel Breuille, responsable de la idea del Pitorro, siguió defendiendo que la del Pitorro era una obra fundamental para la defensa de la Plaza de Santoña. De haberse ejecutado, el Fuerte del Pitorro habría medido 168 x 66 metros, artillado con 58 cañones y con alojamientos para 200 hombres. Napoleón lo estimó "de una ejecución difícil y dispendiosa". El proyecto fue abortado.

Un dato llama especialmente la atención y sirve para describir la grandiosidad y locura de la idea: el Coronel Breuille propuso emplear la piedra resultante de barrenar las costas del Buciero, para asentar y levantar el Fuerte del Pitorro. En concreto, propuso aprovechar las operaciones de escarpado entre San Carlos y San Felipe. Es preciso recordar que estos trabajos llegaron a movilizar hasta cerca de 1000 obreros locales. No se reparó en coste de vidas; los partes militares franceses dan cuenta de que los encargados de introducir los "petardos" a fin de convertir el Buciero en "inabordable desde el lado del mar" llegaban a trabajar suspendidos por cuerdas.

El siguiente fragmento de la correspondencia francesa de la Plaza de Santoña describe la idea de emplear la roca salida de las explosiones en la costa entre San Carlos y San Felipe y aporta valiosa información sobre los trabajos que el Coronel Breuille llegó a realizar en el banco del Pitorro:

Coronel de Ingenieros Breuille, Santoña. 17 de Mayo de 1812.
Carta dirigida al alto mando del ejército napoleónico..

"Sostenido de la opinión de todos estos militares que han visto Santoña, han mirado a un fuerte sobre el Pitorro como la llave del Puerto. Puede servir al mismo tiempo a la defensa de la rada ayudado de San Carlos, San Felipe, y del Rastrillar: Habiendo sondado el banco de arena, se encontró un terreno para introducir las maderas a seis pies de profundidad, es decir, a tres pies mas de profundidad que en baja mar de la marea mas baja. Se propuso este fuerte, y se contaba emplear en su construcción la piedra procedente de la que salía de las escarpas entre San Carlos y San Felipe".












BVS DIVULGACIÓN 36. La dieta de las tropas napoleónicas en Santoña.

Nos hemos referido en varias ocasiones a la correspondencia francesa salida de Santoña durante la ocupación en la Guerra de Independencia española. Estas cartas interceptadas permiten comprender mucho mejor las circunstancias de la guarnición francesa, sitiada por tierra y mar, en la fortificada península de Santoña.
Por ejemplo, para imaginarse cuál era la dieta que seguían estos hombres, nada mejor que echar un vistazo al contenido de los almacenes de víveres de la plaza:

"Santoña 13 de Mayo de 1812.

Mi General.
Ved aquí la nota exacta de mis provisiones.

Harina...9287 quintales. que a 90 raciones cada uno dan...835.830 raciones.
Galleta...254.850 raciones.
Carne salada...189 qq. o raciones...37.962
Cerdo salado...754 qq. o raciones a 6 onzas...201.140

Aguardiente...5663 litros.
Vino...7730 idem.
Legumbres secas...101 qq.
Arroz...141 qq.
Acompañaré a la situación de estos aprovisionamientos una relación que tendré el honor de dirigir a V.E., así como la balanza de lo que debe enviarse de Francia y de lo que se ha recibido".

Las galletas o biscuit eran el sustento básico de la tropa y de los "operarios del país" que trabajan en las obras de fortificación de Santoña. Era una especie de pan quebradizo, a base de trigo puro, que admitía diferentes grados de cocción según las necesidades de conservación. Aparte de los hornos existentes en Santoña, al puerto llegan cargamentos de biscuit fácilmente transportable en toneles (150 galletas por tonel). 90 kilos de harina de trigo producían 150 raciones, es decir 150 galletas de 1 kilo. Se trata de un alimento especialmente empleado en las plazas sitiadas como Santoña.
Es sabido que en los tiempos finales de la ocupación, el contingente francés se ve obligado a realizar operaciones de rapiña en busca de ganado y demás provisiones, para lo cual debían franquear el sitio terrestre establecido ya desde 1812, es decir, los almacenes de la plaza de Santoña vivieron tiempos mucho peores poco después. Precisar por último que los almacenes de Santoña no sólo abastecieron las necesidades de la propia plaza. Santoña era además depósito naval capaz de suministrar recursos a las fuerzas en la provincia de Santander y resto del Ejército del Norte de España.


 Infantería de lïnea del ejército napoleónico, fusilero.



BVS DIVULGACIÓN 37. Petardeando las costas del peñón de Santoña.

Es uno de los secretos mejor guardados del Monte Buciero, pese a llevar toda la vida a la vista de todo el mundo.

Hacia 1812 el ejército napoleónico escarpó "la montaña de Santoña por la parte del mar", empleando para ello en torno a 500 "operarios del país" (la cifra supera los 800 en momentos de máxima actividad). ¿Por qué se enfrascaron en una operación de esta envergadura?

El desarrollo de la Guerra de Independencia convirtió a la Plaza de Santoña en vital para los intereses franceses. En su poder, debidamente fortificada y defendida por 2000 hombres, era una inmejorable base naval en el centro de la costa norte de la península ibérica, y pieza clave en la estrategia del Ejército del Norte de España. Santoña pasó a ser una posesión de altísimo valor que debía ser preservada hasta el último instante de la contienda.

Una idea ronda a los ingenieros encargados de convertir la península de Santoña en inconquistable: todo el sistema defensivo se vendría abajo si 30 hombres consiguiesen penetrar en el interior del Monte Buciero desde el mar, aupándose a alguna de las alturas principales. Incluso especulan con la posibilidad de que estos 30 enemigos lograsen remontar "un cañón de pequeño calibre", tomando por la espalda a la guarnición.

"El sistema de defensa presentado, está establecido sobre bases inexactas porque toma el principio de que los peñascos son inabordables, cuando 30 hombres podrían introducirse por entre los desfiladeros de la montaña y apoderarse de las obras". Fragmento de informe de la Junta de Fortificaciones enviado a Santoña en Mayo de 1812..

La solución adoptada es difícilmente comprensible hoy en día: escarpar con explosivos todo punto susceptible de permitir un desembarco y abordaje del monte... Por si sola, la operación convierte al Monte Buciero en un lugar único. Un peñasco de 600 hectáreas de superficie, con acantilados escabrosos que han sido esculpidos por el mar en los últimos 8.500 años...y por orden de Napoleón, hace 200.

Este fragmento de un informe de mayo de 1812 explica el sentido de "petardear" el Monte Buciero:

"La escarpadura la mas importante entre la punta de los Pescadores y la de la Atalaya, en una largura de cerca de 40 toesas en cuatro partes, se continua con actividad por los operarios del País que están por tareas, y se espera que dentro de 15 días poco mas o menos se concluirá (...). Se ha reconocido otro punto entre la Punta de los Pescadores y el Fuerte de San Felipe, donde se puede subir aunque con una dificultad increible: se va a empezar a escarpar este punto. Un tercer transito entre Felipe y San Carlos, va a ponerlo igualmente impracticable con 7 á 8 petardos".

Nota: 1 Toesa, o braza francesa, aproximadamente 2 metros.

Las costas del Monte Buciero son en cierto modo un museo al aire libre. Cientos de marcas de barrenos han quedado esculpidas y esperan a contar su historia. Animamos a que se detenga la política de destrucción de las fortificaciones (cementarlas, dilapidar, dañarlas, cerrarlas) y se empiece a valorar lo que tenemos.



Huella de barreno, costas del peñón de Santoña,
 entorno del Fuerte de San Carlos.
                         






Imagen tomada desde la Punta del Pescador ("de los "Pescadores, tal como aparece en las cartas francesas). Al fondo, Punta del Águila, o de la Atalaya. Es uno de los tramos de costa del Monte Buciero en los que resulta más fácil imaginarse una operación de escarpado que modificó notablemente

 los perfiles de la montaña. 








BVS DIVULGACIÓN 38. Las fortificaciones más desconocidas del Monte Buciero.

En 1812 el ejército napoleónico levantó en el Buciero en torno a 8 "retranchement dans la montagne", atrincheramientos en la montaña. Pese a ser modestas obras, muros de piedra sin argamasa, su papel era fundamental en el plan de defensa de la Plaza de Santoña. Gracias a estos puestos de control, con o sin cuerpo de guardia para cobijar a la tropa, los franceses se aseguraban que un contingente enemigo no pudiese tomar a la guarnición por la espalda, ascendiendo por algún punto de las costas del Monte Buciero y haciéndose fuertes en alguna de las alturas. 
Junto a estas fortificaciones, el ejército napoleónico desarrolló un completo plan de barrenado de todo el perímetro costero del Monte Buciero, en especial en todos los puntos por los que fuese posible un abordaje desde el mar. El monte pasaba así a convertirse en una especie de fortaleza natural, con acantilados en lugar de murallas, y atrincheramientos que habrían detectado a cualquier enemigo que milagrosamente hubiese logrado penetrar en el monte.
La mayoría de los atrincheramientos han sido engullidos por la masa vegetal, llegando a nuestros días en buen estado de conservación, olvidados y desconocidos. Están siendo localizados por vecinos de Santoña, entre el desinterés de la oficialidad de cargos públicos culturales y políticos santoñeses.
Hemos comunicado al ayto y al Servicio de Patrimonio la posición de 5. No contestan. El sexto era un enigma que aparece citado en cartas de 1812 salidas de Santoña.

Imagen: una semiluna de piedras, tal vez de unos 40-50 metros de desarrollo, aparece en esta fotografía tomada en un vuelo en los años 50. La posición coincide con la descripción de las cartas: es el sexto "retranchement" y lleva 200 años esperando un ataque, o que alguien llegue y lo reconozca.




Otro atrincheramiento, con indicación del cuepo de guardia y parapeto defensivo.





BVS DIVULGACIÓN 39. La "República Vasca de Santoña" y un curioso portal.

14 de Agosto de 1937. El bando nacional inicia la toma de la entonces provincia de Santander con 90.000 hombres divididos en seis brigadas navarras, dos divisiones italianas y los "flechas negras". Intervienen 220 aviones por parte del bando nacional (unos 140 son enviados por Hitler y Mussolini). La defensa de la provincia se confió a los Cuerpos del Ejército 14º y 15º republicanos con unos 80.000 hombres, apoyados desde el aire por unos 25 aparatos. Un 19 de agosto se produce la insubordinación del ejército vasco, integrado hasta entonces en el bando republicano. 15.000 soldados vascos se encaminan a Santoña y las poblaciones de su bahía. Su alto mando ha firmado un pacto bilateral con los italianos, y la villa será el escenario de la rendición. Durante dos días se proclama la simbólica "República vasca de Santoña".
El 2 de septiembre las tropas franquistas entran en Santoña y toman control de la situación. El pacto fracasa y comienzan los fusilamientos de mandos y soldados. Uno de los episodios de estos días habla de la ejecución de 49 militares en el cementerio de la villa. La represión posterior se llevará en torno a 1000 personas, sólo en Santoña.

Recientemente un lector nos puso tras la pista de un portal santoñés que guarda relación con estos acontecimientos. La decoración del portal muestra estelas de seis puntas o hexapétalas, intercaladas con lauburus. Hemos podido confirmar que el edificio fue sede del gobierno vasco en estos días críticos. El lector sugería que los símbolos representaban a los dos bandos del pacto (vascos e italianos), parece confirmarse que la observación carece de base. Por un lado, es poco probable que se diese tal importancia a simbolizar el pacto, con una decoración tan elaborada, y en tiempo de guerra. Los italianos habrían empleado unas fasces, su símbolo más definitorio, nunca una estela de seis puntas, símbolo muy recurrente desde Roma hasta nuestros días. Además de las molduras con estelas y lauburus, apreciamos una fecha, 1870. El aspecto del conjunto hace suponer que los símbolos pudieran remontarse a dicha fecha, y no guardar relación con los aconteceres de 1937. La decoración del portal pudiera deberse a un emigrante vasco hacia 1870, sin descartar del todo que los símbolos sí fuesen realizados cuando el edificio fue sede del gobierno vasco, en agosto de 1937.




Hexapétalas y lauburus en un portal santoñés, puede verse también la fecha de 1870.



Gracias a la aportación del historiador José Ángel Hierro Gárate.




BVS DIVULGACIÓN 40. La toma del Fortín del Brusco.

Febrero de 1814. El ejército español trata de recuperar la plaza de Santoña en manos del ejército francés. En la noche del 12 al 13 se apodera  del fuerte del Puntal, que es desmantelado, y en la del 21 al 22 ataca el fuerte y pueblo de Laredo. El Fortín del Brusco resiste cuatro días circunvalado por las tropas españolas.  El siguiente fragmento del parte firmado por el General Freyre resume los acontecimientos que concluyen con la toma del Brusco. Freyre anticipa cuál debiera ser la estrategia para conseguir estrangular a la guarnición francesa de Santoña, una vez que las obras exteriores (Laredo, Puntal, Gromo, Brusco) han caído: extender el sitio hasta que la plaza rinda.

“Excmo. Sr: como á V.E. Anuncié en mis anteriores partes de 25 y 26 del pasado, las tropas de la izquierda, compuestas del 2º y 3º regimiento de tiradores de Cantabria, y de los quadros del 2º y 3º de Vizcaya, sostuvieron desde el 22 las posiciones ganadas, y rechazaron las vigorosas salidas de la guarnición de Santoña, causandole pérdidas considerables. El 25 quando marchaban algunos cuerpos de la derecha para reforzarlas y emprender los ataques del Gromo, los enemigos hicieron su última salida con todas las fuerzas para salvar la guarnición del Brusco, que habia tres días que estaba circunvalado, á favor de la que, y baxo la protección de todos los fuegos de la plaza y del Gromo, pudieron conseguir se reuniesen los fragmentos de aquella, que se reduxeron de 40 a 18; pero todos heridos, según los mismos confiesan; y en la noche abandonaron las obras del Gromo, encerrándose en la plaza, de la que en seguida, así como del Brusco, tomaron posesion las tropas españolas. 
Entre las tentativas que en este espacio se hicieron para apoderarse del Brusco, no obstante lo inaccesible de su situación, merecen particular recomendación los individuos Froylan Zavala, cabo segundo del 2º de tiradores, y los soldados del mismo cuerpo José Mata, Manuel del Solar, Francisco Joanes y José Roselti, que intentaron y lograron, en medio de toda clase de peligros, formar una cavidad al pie del muro, colocar en ella un barril de pólvora, darle fuego, y abrir una brecha, que no pudo practicarse por la aspereza de sus contornos en repetidas tentativas de la compañía de granaderos del mismo regimiento, aunque arrostrando la mas segura muerte.- El granadero del 3º de tiradores de Cantabria Juan Gutiérrez es digno de un distinguido premio por haber arrancado la espoleta de una granada que cayó en medio de la compañía en lo más reñido de la última salida.- Todos los cuerpos anunciados de la izquierda se han portado con valor y firmeza admirables; pero particularmente el 2º de tiradores ha sido el muro en que se ha estrellado con escarmiento las salidas de la plaza. Los estados adjuntos anuncian á V.E. las piezas de artillería que hemos ganado en estos días en las diferentes obras tomadas, y las pérdidas de los cuerpos de la izquierda. El comandante general que dexé encargado de parte de las operaciones del ala izquierda el coronel D. Domingo Clemente de Sierra recomienda bastante la conducta, valor y servicios del capitan D. Rafael Diez, encargado del estado mayor de la misma ala. Deseo me anuncie V.E. su voluntad en quanto a la conservacion ó demolicion de las obras del Gromo y Laredo, que mantengo en su mejor estado, y cuyos frentes de ambas solo son ofensivos hacia el continente, y nunca á la mar, ni menos á Santoña.
“En medio de haber reducido al enemigo á los mas estrechos límites y península de Santoña, aunque á costa de innumerables sacrificios, todos estos serán infructuosos si V.E., por todos los medios que esten á su alcance, no promueve el poner en la rada de Laredo una fuerza sutil respetable, que la corte toda comunicación y recursos por mar, único modo de disminuir diariamente su fuerza, y traerlo hasta su último fin, ó conservar la debilidad de su guarnición para conseguir conocidas ventajas en caso de un sitio.- Todo lo que expongo á la alta consideración de V.E. para sus mas acertadas y ulteriores determinaciones. El Todopoderoso conserve la vida de V.E. dilatados años. = Quartel general de Laredo 2 de Marzo de 1814. = Excmo. Sr. = de V.E. con el mayor respeto = Juan José San Llorente. = Excmo. Sr. = D. Manuel Freyre = Es copia. = Freyre.”



Batallones vizcaínos.


Soldado raso del Regimiento de infantería de línea Cantabria (tiradores de Cantabria)
-fuente  eborense.es -








BVS, Buciero Vida Salvaje
Defensa del patrimonio cultural
y el entorno natural de Santoña.

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