sábado, abril 12, 2014

Santoña: Manual para vender mal y gestionar peor, el patrimonio cultural.

La imagen representa a la fortaleza santoñesa en mejor estado, el Fuerte de San Martín. Decenas de fortificaciones permanecen a día de hoy abandonadas, sin ningún tipo de cuidado, sin contar su historia, en definitiva, sin rendir cultural y económicamente para Santoña. Pero centrémonos en San Martín, fácilmente accesible y en buena medida la estampa más conocida del pueblo. Su historia es fascinante, se remonta a los primeros años del siglo XVII. En aquel tiempo nos encontramos con una plataforma de madera dotada de cuatro cañones de hierro. Hacia 1684 podemos hablar de un verdadero Castillo controlando la canal de entrada a la bahía. Hasta 1810 San Martín atraviesa épocas de inversiones o de abandono, en función de la economía y de los periodos de paz o guerra. Con la llegada de las tropas napoleónicas San Martín sufre notables transformaciones y mejoras, se levanta un polvorín, un cuartel para 60 hombres, se dota a la fortificación de siete piezas de artillería...Finalmente en 1855 se redacta el plan para la construcción de una fortaleza en toda regla. Es éste el Fuerte de San Martín que conocemos.


En resumen, su historia se extiende a lo largo de varios siglos y ha sido testigo de ataques como el del Arzobispo de Burdeos en 1639, o el ataque anglo-francés de 1719...
¿Qué aprovechamiento se hace de la fortaleza a día de hoy? 
Exposiciones muy discutibles que nada tienen que ver con San Martín. La entrada de la fortaleza sigue siendo ocupada por vehículos que impiden el disfrute del mirador y convierten el lugar en un botellódromo (cuyos restos acaban tirados en la ladera y son visibles incluso desde el paseo marítimo; se podría solucionar levantando un bolardo, pero en casi tres años la actual responsable de Turismo no ha mostrado el más mínimo interés). El interior de San Martín sigue recuperándose de la utilización como Escuela Taller y de los acoples de falsos muros coloreados que le pusieron. Resumen: la fortaleza aún no ha sido tenida en cuenta como lo que es y el valor que se le da a su historia es nulo.

¿Cómo se cuenta su historia?
Todos los días se encontrará usted a barcos turísticos que a gran volumen dicen lo siguiente: "Estamos pasando frente al Fuerte de San Martín, lo levantó Napoleón"...y a correr...cuando lo cierto es que ni una sola piedra de la fortaleza fue levantada por este señor, ni por su ejército, y cuando la historia del lugar es simplemente muchísimo más interesante que esa reducción lamentable fruto de la falta de interés.

Una historia desaprovechada, malísimamente mal contada. Una fortaleza que ha sufrido inversiones estúpidas, sirva de ejemplo los 300.000 euros dilapidados en la limpieza de su fachada (anterior legislatura), pero que aún hoy sigue siendo una gran desconocida. 

Si esto es lo que sucede en la obra más accesible y evidente, mejor no hablemos de los polvorines, atrincheramientos, granjas, cuerpos de guardia, hornos de cal, baterías, almacenes...Está claro que Santoña sigue desaprovechando su potencial y que la situación sólo cambiará si los santoñeses lo perciben y reclaman. En caso contrario, estos políticos y los anteriores van a seguir despreciando y gestionando horrible y destructivamente lo que es de todos, manejando opaca y absurdamente presupuestos para "rehabilitación".

Lo que pudiera ser fuente de riqueza para el pueblo, por ahora, seguirá en el más completo desaprovechamiento y en las peores manos posibles.



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