martes, febrero 07, 2012

IDEAS PARA MEJORAR LA LAMENTABLE CARTELERÍA DEL BUCIERO

 Un aspecto esencial a la hora de acercar al visitante al Monte Buciero es la existencia de una cartelería cuidada, rigurosa y atractiva. Los siguientes ejemplos sirven para demostrar que actualmente la cartelería de este espacio histórico-natural dista mucho de ser cualquiera de las tres cosas.
 No somos partidarios de poblar el Buciero de cartelitos, todo lo contrario. Somos partidarios de que la cartelería sea proporcional y exquisitamente discreta y se haga con conocimiento y con un mínimo de cariño, si no se hace así...pasa lo siguiente:




 Camino general del monte, dejamos atrás la plataforma superior de Galbanes y a la altura de la última cantera encontramos estos dos carteles. Son un buen resumen de lo que es el Buciero y probablemente, junto a los carteles al pie del Fuerte de San Martín, los mejores que nos vamos a encontrar en toda la montaña. El diseño es muy mejorable, pero veamos la información...


 Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el Buciero es el único espacio natural-cultural del mundo en el que la cartelería oficial roba a dicho espacio la mitad de su superficie. Es decir, este cartel superó el filtro del diseñador gráfico, funcionarios, dirección del Parque Cultural, políticos, etc, y llevamos varios años contándole a los visitantes que el Buciero es la mitad de grande. Parece que no empezamos bien.



 En el casco urbano nos topamos con al menos tres de estos indicativos. El Parque Cultural Monte Buciero nunca ha existido, ya que únicamente fue una figura abstracta en la mente de políticos y de un señor director que no conocían ni querían conocer el monte. Llegaron, arrasaron y desaparecieron. En noviembre de 2011 finalmente se finiquitó un invento que ha supuesto dilapidar cientos de miles de euros. El cartel del invento era tan absurdo como lo que ven...anunciar un Conjunto Histórico (no un Parque Cultural, figura ajena a la realidad legal existente en este país) con un ciervo. Subo todos los días al Buciero y debo informarles de que aún no he encontrado al ciervo...como tampoco nunca me encontré al ex-director.

 Estos carteles han quedado esparcidos por mi pueblo como homenaje a lo absurdos e irresponsables que pueden llegar a ser los políticos y su camarilla de directores de.



 Cerca del Fuerte del Mazo este es el panorama. A primera vista los carteles eran bastante aceptables. Los dos que quedan en pie ofrecen una visión amplia sobre los valores patrimoniales y naturales. En el Buciero pueden pasar años antes de que los carteles destrozados vuelvan a ponerse en pie. Igualmente sería aconsejable adecuar los materiales de los soportes a las condiciones del lugar. Esta zona está especialmente expuesta al viento.



 Aparentemente este panel no admite queja. Fotografías dignas, diseño discreto sobre un elegante fondo crema oscuro. Vale, vamos a leer. A continuación exponemos los errores históricos de bulto contenidos en el texto, y repasamos las fotografías presentes en el cartel. Esperamos que en el futuro se tenga en cuenta que la información histórica debe ser rigurosa:

1. "De esta época (se refiere a la napoleónica) se conservan tres fuertes, el de San Martín, el de San Carlos y el del Mazo". Incorrecto. San Martín y San Carlos son fortalezas levantadas íntegramente hacia 1859 y su origen se remonta a primitivas baterías establecidas en el primer tercio del siglo XVII. En los años bajo ocupación francesa, efectivamente se refuerzan esas baterías primitivas, pero en ningún caso puede afirmarse que las tres son napoleónicas, como no podemos decir que la Iglesia es renacentista cuando es románco-gótica. El Mazo es la única fortaleza napoleónica del Monte Buciero. Los galos fortificaron obsesivamente la plaza de Santoña levantando baterías, fortines, caminos cubiertos, fosos, atrincheramientos, polvorines, hornos para munición, puentes levadizos y dos fortalezas. Una auténtica locura. Pero no, San Carlos y San Martín, no. Si querían citar obras napoleónicas, la lista era infinita, no hay razón para inventarse la historia.

2. Es un error muy común que también apreciamos en escritos oficiales, libros financiados por la iglesia y hasta en letreros en la avenida correspondiente. Una vez más este cartel habla de "Virgen deL Puerto". Es un error menor, y como decimos, muy extendido, pero no se debe dejar de recordar que es DE Puerto. No es del puerto (puerto en genérico), sino DE Puerto, es decir, de una villa llamada PUERTO. Seguramente las cartelerías oficiales no debieran contribuir a la confusión. Los ciudadanos están en su derecho de usar el lenguaje como les plazca, sin embargo un cartel oficial con logotipos de todas las administraciones públicas debiera ser mucho más cuidadoso.

3. Fotografías: Encontramos varias curiosidades. En primer lugar, vemos la foto de un soporte de artillería procedente de la Batería Alta de San Martín. En la foto aparece en perfecto estado y rodeado de hierba. Estos soportes fueron tirados a la calle por la obra pública perpetrada por el señor ex-concejal de obras. Los que no fueron tirados quedaron literalmente encofrados en un insultante armazón de cemento. Llama la atención que la cartelería conceda importancia a una muestra patrimonial que en realidad hemos despreciado hasta el extremo de dejarla en manos indebidas que especularon con el inmueble y lo destruyeron.
 Lo mismo podemos decir del Palacio de Chiloeches, también representado en este cartel. Difícilmente puede exhibirse como orgullo local, más bien es todo lo contrario.
 Otra fotografía llama la atención aún más, el Palacio del Marqués de Manzanedo antes de la obra inconcebible inaugurada el año pasado. El visitante que desee conocer el entorno del palacio después de ver la foto en este cartel se va a llevar una sorpresa, empezando por unas monstruosas farolas sacadas de La Guerra de los Mundos que hacen absolutamente imposible contemplar el edificio. En cualquier caso, estos tres carteles están destrozados, desactualizados y contienen información no rigurosa.



 Soporte para ex-cartel en mirador de la Corona. El vandalismo con la cartelería es uno de los deportes más practicados en el Buciero. No me pregunte por qué, pero es fácil comprobar que algunos seres humanos disfrutan con una actividad que consiste básicamente en destrozar carteles a patadas. En este caso no consideramos oportuno proponer nada. Creemos que aunque el cartel se hiciese anti-tontos, los tontos siempre seguirán perfeccionándose.
 Lo que sí sería deseable es que los soportes no quedasen vacíos por los siglos de los siglos. La imagen transmitida es lamentable. El mirador de la Corona, por su fácil acceso en vehículo, es uno de los lugares peor tratados del Buciero. La pared rocosa está recubierta de graffiti y sigue siendo un buen sitio para arrojar basura. Por fortuna el espectáculo de las lavadoras, armarios, colchones, sanitarios, etc, etc, etc, empieza a ser historia. La denuncia ciudadana, pese a luchar contra un ayto. que sin vergüenza negó a la mayor, logró evidenciar la realidad.


 La Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria expresa la obligatoriedad de que los Bienes de Interés Cultural sean convenientemente señalados con un cartel discreto que resuma los valores del bien. El Monte Buciero deja bastante que desear en este sentido. San Carlos, desde hace muchos años, no le cuenta al visitante ni siquiera su nombre, no digamos ya su historia.

 El Fuerte del Mazo tiene su cartel correspondiente como ven en la imagen. A unos tres metros del camino de acceso, tirado entre las encinas con su soporte de cemento. Qué maravilla. En este pueblo cuidan mucho sus joyas (¿qué otra cosa puede pensar el visitante?). BVS ha solicitado desde mayo de 2010 que este soporte sea retirado. No hemos tenido suerte. El Fuerte del Mazo a día de hoy tampoco le cuenta al visitante ni siquiera cómo se llama.
(Nota: Insistimos. Por favor, tomen nota, ese soporte con el cartel del Fuerte del Mazo tirado de mala manera no nos hace ningún favor).
 Es preciso recalcar que el estado de la cartelería que vamos describiendo es el resultado de varias legislaturas en las que el Monte Buciero sirvió de excusa promocional de los políticos y los cargos por ellos elegidos. Como vemos, y como hemos demostrado en BVS en multitud de diferentes aspectos, el dinero no se depositó en la realidad del Buciero.


 En el Buciero también te puedes encontrar un cartel hecho...de papel.  Va en serio. Este cartel anuncia el túnel entre el Fuerte de San Martín y la Batería Alta de San Martín. Sucedió lo siguiente...Había que inaugurarlo a marchas forzadas, junto con las obras que finalmente expoliaron y destrozaron la batería citada. Venía a cortar la cinta la señora vicepresidenta del gobierno autonómico y todo tenía que lucir. No importaba si el concejal de obras y el ayto. eran responsables incluso de haberle quitado al inmueble (B.I.C y Monumento) hasta 128 metros de muro original, hecho que conlleva sanción millonaria. Eso daba igual. Con las prisas, y la ausencia de interés en gestionar lo público con seriedad, este cartel se hizo de papel. Santoña es un lugar inmerso en la atmósfera terrestre, lo cual hizo que el papel durase no más de dos semanas. La foto es actual. Es decir, el cartel se hizo exclusivamente para el día de la inauguración. Ha pasado un año y tres meses.
 Una vez conseguidos los titulares en Diario Montañés anunciando que "recuperamos la mejor cara de la Batería Alta", el soporte con cartel inexistente se quedó ahí para los restos. Y la Batería brutalmente expoliada también. Aún no ha tenido ningún tipo de utilidad pública. Felicidades a los contribuyentes por la tomadura de pelo y felicidades a Santoña por perder uno de sus Bienes de Interés Cultural. Al menos los políticos quedaron guapetes en la foto, eso no se puede negar.

 Un dato curioso: hasta hace unos meses podía localizarse en el archivo online de Diario Montañés la fotografía en la que la señora ex-vicepresidenta del gobierno regional, la señora ex-alcaldesa y el señor ex-concejal de cementos y destrucción del patrimonio, inauguraban la Batería Alta. El artículo correspondiente y la bonita foto de la inauguración han sido retirados. La foto era esta...


 Otro dato curioso sobre esta curiosa fotografía. Es complicado para un fotógrafo sacar una imagen con estas condiciones de luz. Tenemos un sol a eso de las once de la mañana cayendo desde la izquierda, un cielo que se nos puede quemar en el fondo y sombras duras en el primer término. Una de dos: o el fotógrafo de Diario Montañés ha tenido tiempo sobrado para editar la imagen (algo impropio del periodismo), o la foto ha salido directamente del gabinete de prensa de estos señores y después enviada a Diario Montañés dentro del paquete promocional que incluye las supuestas declaraciones de los políticos alabando las maravillosas obras. La forzada naturalidad del paseo que se dan los políticos pasando frente al umbral, en el que casualmente se encontraba el fotógrafo, inducen a pensar lo segundo.
 Para estos señores lo importante es justo esto: la foto. Son expertos empaquetadores de imágenes que se han de grabar en el colectivo gracias a medios de comunicación papanatas y acríticos. En este caso, estos tres señores eran responsables de destruir (con todas las letras) un inmueble histórico de la villa de Santoña. Mágicamente, con el filtro de unos publicistas y la ayuda inestimable de Diario Montañés, estos tres señores lograron uno de esos posados que insultan a la inteligencia de los ciudadanos comunes capaces de pensar por sí mismos. De hacerse acreedores de una sanción millonaria por infracción muy grave contra el patrimonio cántabro, a aparecer maqueados como sus salvadores, cultos, honestos y siempre mirando por el futuro de todos nosotros. Cuando la prensa suspende la crítica argumentada y la investigación, no tenemos prensa, tenemos un folleto que aplaude la desvergüenza y le besa el culo a la ignorancia hecha cargo público.

 Diario Montañés, ni antes, ni durante, ni después de esta vergonzosa escenificación, publicó la información veraz, demostrada, respaldada por criterio legal e histórico y por decenas de fotografías, que este ciudadano remitió a la periodista responsable de la información local y a dos redactores del periódico. En la práctica, estos hechos muestran que Diario Montañés no tiene interés por la realidad, ni considera inteligentes a sus lectores.
 Actualmente el documento que acabamos de enlazar acumula 500 lecturas.


 Curiosamente la disposición de los personajes en este cuento sobre la destrucción del patrimonio histórico de Santoña coincide con esta ilustración del cuento clásico sobre aquel emperador que iba en pelotas, aunque nadie osaba decírselo.


 Es el último cartel atacado por un individuo de Santoña responsable de pintarrajear prácticamente todas las muestras patrimoniales del Buciero. La propia Batería de la Cueva tiene su firma. Dañar este patrimonio conlleva una sanción superior a los 50.000 euros. Este individuo debiera saberlo y debiera saber que los cuerpos de seguridad tienen a su disposición su nombre y su apellido.


  El mismo cartel hace unos meses.


 Gijón, fortificaciones en el llamado Cerro de Santa Catalina. Carteles con un excelente diseño, soporte metálico y abundante información excepcionalmente ilustrada. Hay información técnica que quizá exceda el interés de muchos visitantes, pero en conjunto son carteles capaces por si solos de explicar el valor del lugar y de situar perfectamente al ciudadano común, sin necesidad de que sea un experto o un aficionado al mundo de las fortificaciones.


Un vistazo es suficiente para recrear la disposición de la batería. Si el visitante lo desea, puede adentrarse en la historia del lugar gracias a una lectura que no le llevará más de un minuto. En el Buciero no solo hablamos de cartelería en las edificaciones con pasado bélico, podemos contar su prehistoria, minería, valores naturales, podemos hablar de pecios, hundimientos, corsarios, ataques de armadas de 4.000 hombres y ochenta embarcaciones. No tiene sentido que toda esta historia siga sin contarse, siquiera con breves pinceladas aptas para todos los públicos, sin pedanterías, sin tecnicismos, con ilustraciones potentes e información estricta. ¿Por qué no?


 Más cerca de Santoña encontramos un conjunto histórico emparentado con el del Buciero. Baterías, polvorines, fosos defensivos, pozos, atalayas y cuerpos de guardia (estos últimos, inventados por una rehabilitación no asesorada). El Complejo fortificado del Rastrillar, Laredo, luce una cartelería bien diseñada que se conserva impecablemente. Los carteles contienen abundante información histórica muy bien documentada, a excepción de errores como anunciar que una de las baterías es "napoleónica", sin serlo. El de la imagen quizá sea muy aparatoso y no sirva como modelo para el Monte Buciero, aún así sorprende comprobar el trato que reciben estos carteles, y el trato que recibe la pobre y mala, muy mala, cartelería del Monte Buciero.


 PROPUESTA BVS:
 En resumidas cuentas, sería deseable conseguir una cartelería digna, bien diseñada, asesorada e ilustrada. Ni carteles hechos para cumplir, sin cariño alguno, ni atractivo para el ojo del visitante, ni errores históricos promulgados por carteles oficiales. Medidas antivandalismo, concienciación e implicación del resto de ciudadanos a la hora de señalar a los vándalos, con una mención especial a los graffiteadores. Una red básica de carteles puede explicar gráficamente valores del Buciero que hoy en día pasan desapercibidos o no se están conociendo suficientemente. Un cartel explicando cómo funcionaban los obuses de San Carlos, por ejemplo. O si hablamos de la prehistoria del monte, qué menos que una fotografía de la aguja de coser encontrada en el Abrigo del Perro, o del asta de ciervo tallado encontrada en La Fragua, o del utensiliio neandertal encontrado cerca de la Casa de la Leña. Carteles que faciliten que el visitante se sitúe e imagine. No tiene sentido que los visitantes sigan pasando frente a los mayores valores del Buciero sin que se les diga ni una sola palabra sobre su existencia.
 Puede buscarse financiación privada. Actualmente la cartelería oficial lleva los logotipos de instituciones públicas, ayto., mancomunidad, consejerías, gobierno regional. Creemos que el logotipo discreto de, por ejemplo, Banco de Santander, no haría ningún mal al monte, si dicho banco financiase los miles de euros que costaría dotar al Buciero de una cartelería digna. Sería importante considerar esta cartelería como "fija", es decir, que no estuviese destinada a ir desapareciendo, sino que se pudiese reponer en breve plazo cada cartel dañado al haberse previsto tal eventualidad. El objetivo es conseguir una red de carteles hechos desde el cariño y el conocimiento, el Buciero lo notará. El visitante, también.

 Una red discreta de buenos carteles dotaría al Buciero de una voz para que el propio monte vaya sorprendiendo al visitante. Actualmente la historia del Buciero está oculta. Los carteles pudieran ser el primer paso para desenterrarla. Invitan al conocimiento y a la reflexión. Multiplican la conciencia que tenemos del valor del lugar que visitamos.
 Lo contrario es no tener interés en lo propio y no tener interés en que se conozca.




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