martes, noviembre 08, 2011

BVS CURIOSO: TÚNEL MINERO DEL MONTE BUCIERO (parte 1)

 Hace unos años escuché una historia sobre un supuesto túnel en el Monte Buciero, una de esas historias "de oídas", difíciles de verificar y habitualmente basadas en leyendas o en deformaciones de la realidad propias del boca a boca. De acuerdo al relato, en el Buciero existía un túnel de origen minero que comunicaba las minas de hierro con el cantil que queda frente a la conocida como Casa de la Leña, al pie mismo del mirador desde el que contemplamos la Peña del Fraile.
 Según esta versión el mineral de hierro era llevado a través del túnel y arrojado desde la boca para ser trasladado por vía marítima, evitando así la penalidad y lentitud de transportarlo por el empinado camino.
 Otras fuentes hablan de un túnel con finalidad militar. En esta versión se trataría de una vía de escapatoria desde el cuerpo de guardia que efectivamente existió en lo que hoy conocemos como Casa de la Leña.
 Antes de nada, entremos al túnel.


 Al llegar te encuentras con la enorme boca por la que fácilmente entraría un coche de tamaño medio. Desde la entrada es imposible precisar la profundidad, sólo negrura y humedad, no hay corriente de aire. La primera pregunta que te haces está muy clara, ¿para qué tanto esfuerzo?


 La oscuridad total va matizándose y lo primero que llama la atención es la inclinación ascendente de la cavidad, en torno a los 45º. Teniendo en cuenta que decenas de metros hacia arriba se encuentra la Casa de la Leña, parece fácil suponer que el túnel en efecto busca la salida en superficie. El techo del agujero es regular. El suelo presenta un salto de algo más de un metro muy cerca de la boca. Desde este punto el túnel se estrecha manteniendo su trazado recto y ascendente.


 Ascendemos unos veinte metros más. El suelo empieza a ser fangoso y resbaladizo, mientras la inclinación se mantiene invariable. Al mirar hacia atrás tienes la sensación de asomarte a un pozo por el que entrase la luz del día. No detectamos ningún tipo de vestigio de ninguna clase, ni escorias de hierro, ni material dejado por los hombres cuyo esfuerzo creó este lugar extraño. Un vistazo a las paredes da una idea del trabajo requerido. Uno se imagina a los hombres extenuados y faltos de aire lanzando picotazos contra las inestables paredes. La roca parece firme, pero está recorrida por material sedimentario y fragmentos rocosos que sin duda se desplomarían a medida que el túnel era labrado.


 Aproximadamente la mitad del agujero. El ojo lucha por acomodarse a la oscuridad, pero resulta imposible vislumbrar el final. El ojo de la cámara, ayudado por un destello de flash, saca a la luz detalles de otra manera imperceptibles.
 La humedad va en aumento, así como el fango que recubre el suelo. Rebusco todo lo que puedo, pero no hay rastro de actividad humana, más allá de la propia existencia del túnel. Tampoco se aprecian desmoronamientos, ni filtraciones reseñables de agua, casi toda la extensión es roca viva abierta por el esfuerzo humano.


 Nos aproximamos al final y seguimos sin adivinar la solución al misterio. En este punto los picos se han encontrado con una pequeña cavidad natural.



 Empiezo a estar un poco ansioso por volver a la boca y ver la luz del día. La entrada del túnel ahora es un pequeño manchón de luz que sólo alcanza a tocar los metros iniciales. Listo donde los haya, no me he traído ni una triste linterna. En los metros finales hay que palpar el suelo y gatear. La altura sigue siendo casi la misma, pero el suelo resbaladizo desaconseja ponerse en pie.


  El tramo final aporta pistas sobre el significado de la obra. Hay muchas más piedras sueltas y la oquedad pierde altura. A simple vista parece que el túnel ha tocado a su fin. Un flash nos permite llevarnos esta foto.

Estimación del trazado del túnel.


¿Origen militar o minero? ¿Inacabado o acabado, pero con un tramo venido abajo? ¿Año de construcción?

 No parece que tengamos muchas certezas, así que nos vamos a mover en el terreno de las deducciones. Es sabido que en 1833 el Buciero está literalmente repartido entre trece concesiones mineras.

-Berria
-Berria 2
-Llusa
-Dueso
-Santoña
-Agracio
-Agracio 2
-Reinas
-Reyes
-Santoñuca
-Precaución
-Miravilla
-Amalia

 En 1880 el Ministerio de la Guerra cede terrenos a una empresa vasca para la construcción de un cargadero de mineral. Pocos años después dicha compañía adquiere concesiones para explotar la Mina Reyes y la Mina Miravilla. Mina Reyes se corresponde con el área próxima a la Casa de la Leña, es decir "las minas", tal como se conoce popularmente esta peculiar zona de galerías, catas y hondonadas artificiales. La empresa responsable de la explotación adquiere el cuerpo de guardia de la Casa de la Leña, la cual aparece citada como "Casa de la Compañía" en un plano que la propia empresa encarga en 1898.
 Por otro lado, sabemos que la explotación de este tipo de yacimientos de oligisto o hematite, hierro de baja calidad, para entendernos, se hizo frecuente en los últimos años del siglo XIX y primeros del XX en Vizcaya y Cantabria. El gran inconveniente que presentaban, y que vino a determinar el abandono de las explotaciones, era la dificultad en el transporte. El Monte Buciero es un excelente ejemplo. Tenemos un yacimiento de hierro que hay que trasladar a través de un terreno incómodo, rocoso y con fuertes desniveles. ¿Cómo lo hicieron? ¿Qué pinta el túnel en todo esto?

 Lo primero es descartar la función militar. El túnel podría haber sido planteado a lo largo del siglo XIX como vía de escape desde el cuerpo de guardia de la actual Casa de la Leña. Desde su boca podría otearse la costa y la entrada a la bahía. No obstante, parece descabellado un trabajo tan descomunal para permitir una escapatoria desde un cuerpo de guardia, o para ser empleado como oteadero o almacén. Sería una obra desproporcionada.

 Si el razonamiento es válido, sólo queda el origen minero. Me inclino a pensar que el túnel no se ha desmoronado en su tramo más profundo. Más bien, o nunca se concluyó, es decir, no llegó a conectar con la superficie, o sí llegó pero fue cegado con piedra y tierra.
En los últimos metros el suelo no ha sido rebajado y buena parte de las rocas extraídas de las paredes y el techo parecen haber sido dejadas in situ. Hay que imaginar una cadena de hombres picando la pared rocosa por un lado y retirando el material resultante por otro. Todo indica que la obra fue descartada después de haber perforado la montaña en una galería ascendente de unos 60 metros de longitud.

 Un dato final parece apoyar esta hipótesis. Es sabido que la carga del mineral se hizo con mulas y vagonetas terrestres en los primeros años de la explotación. En este caso se utilizaría el mismo camino militar que conocemos entre la Casa de la Leña y la Batería de Galbanes, punto junto al que se situaba el lavadero de mineral (cuyos vestigios fueron arrasados por una hilera un tanto insultante de chalets hacia 1999). Además, sabemos de la instalación de un tranvía aéreo que conectó Peña Berana con el citado lavadero junto a Galbanes. Este modo de transporte aparece perfectamente reflejado en los mapas que la compañía elabora en 1898, pero curiosamente en estas fechas ni se cita la existencia del túnel.

 Otra cuestión a tener en cuenta es la viabilidad del túnel, dando por supuesto que fue creado para facilitar el transporte de la ganga de hierro que se extraía del Buciero. ¿Barcos acercándose al entorno costero de la Peña del Fraile para recoger mineral de hierro? ¿Se proyectó construir una estructura descendente que salvase las decenas de metros entre la boca del túnel y el lugar hipotético en el que un barco pudiese recoger el hierro? ¿Se proyectó un embarcadero junto al Fraile capaz de hacer segura la operación? Lo cierto es que cuanto más se piensa sobre el asunto, más absurda parece la obra, al menos con la perspectiva de nuestro tiempo.

 El túnel fue labrado a lo largo del siglo XIX, presumiblemente entre 1880 (inicio de la acitividad extractiva del hierro de la Mina Reyes) y 1898 (año en que la construcción del transporte aéreo aparece recogida en un plano de la compañía). Un nuevo dato aparece para complicar más las cosas: una posible cueva a muy pocos metros del edificio de la Casa de la Leña que hoy estaría cegada. ¿Pudiera tratarse del túnel, el cual sí llegó a la superficie?

 Si las deducciones son acertadas, el proyecto al cual pertenecía el túnel fue desechado. Finalmente el mineral fue llevado en vagonetas aéreas (un asunto interesante y muy desconocido que habrá que contar en otra ocasión). La actividad de la mina cesó hacia 1915 y el túnel nos quedó como testigo de la minería del hierro en el Monte Buciero.

 Si algún lector puede aportar algún dato, los comentarios como siempre están abiertos, o bien, bucierovidasalvaje@gmail.com

 Agradecimientos: no habría conocido el túnel de no ser por Marcus. Rehisan aportó algunos de los datos históricos y facilitó un plano del proyecto del "tranvía aéreo" que finalmente sirvió para transportar el mineral. Datos sobre el inicio de la actividad minera y nombres de las concesiones, gracias al historiador Rafael Palacio.

6 comentarios:

  1. Ese túnel podría estar cegado, no viéndose toda la obra realizada.

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  2. El túnel podría estar cegado, no viéndose toda la obra realizada.

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  3. Sí, es una de las posibilidades, tal como apuntamos en el artículo. Tenemos previsto hacer un artículo en el futuro dando a conocer el proyecto del túnel, junto con un pequeño embarcadero al pie del acantilado, en el entrante que se forma al pie del Fraile. Sea como fuere, con el túnel acabado o no, el proyecto quedó inacabado. Mi impresión personal es que el túnel nunca llegó hasta la superficie. Saludos y gracias por comentar.

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  4. Mari Belaustegui14/11/12 18:38

    Hace algunos años, en la tertulia de radio santoña que presentaba dionisio garcia cortazar, con otras personas, entre ellas mi padre, inocencio belaustegui, ( en paz descanse) , entro en antena lavoz de una señora mayor que decia conocer la existencia de un tunel por la casa de la leña y que segun sus palabras, llegaba por lo menos, hasta el faro del caballo. Ella lo afirmaba diciendo que lo habia visto en sus juegos de niña co toda la chiquilleria y que existir, existia, pero que despues de tantos años estaria oculto por la maleza. A mi aquellas palabras me quedaron grabadas y alguna vez les he contado a mis hijos, la historia del tunel del monte buciero. Me imagino, que por la edad, dicha señora habra fallecido. Asi que, cual no habra sido mi sorpresa, al ver este comentario con el que tantas veces he fantaseado con mis hijos. Gracias.

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  5. Yo creo que podría haber sido refugio para los que trabajaban en el monte y también de almacen o simple mente igual sirvio de refugio en alguna epoca de la historia

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  6. Yo creo que podría haber sido un refugio para los que trabajaban en el monte por que por allí suele haber cabras o también en algún acontecimiento histórico podría haber servido como refugio o como almacén de provisiones (para los inviernos muy fríos)

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