miércoles, febrero 02, 2011

¿PARA CUÁNDO UNA RECTIFICACIÓN?

reportaje Buciero en Diagonal

 El 19-4-2010 se produjo un hecho insólito que sirve para describir hasta qué punto puede degradarse la idea de democracia. Dos días antes la prensa había informado de lo siguiente: El Monte Buciero tiene un vertedero de 650 metros de longitud. El patrimonio histórico está abandonado, pese a ser utilizado propagandísticamente a mayor gloria de los políticos locales. El lunes 19 la alcaldesa de Santoña acudió a sus micrófonos (en ningún caso son los micrófonos de ningún ciudadano que desee hablar educadamente sobre la realidad). Esta señora se olvidó de que también representa al ciudadano que escribe. Se olvidó de que por esas fechas este ciudadano llevaba dos años intentando comunicar por cauces democráticos esos mismos hechos que "de pronto" llegaban a la prensa. Esta señora no tuvo reparo en insultar al ciudadano. "Éste ciudadano es un incívico con intereses ocultos, sin duda pretende atacar a la campaña que estamos llevando a cabo". Ésta fue sólo una de sus perlas. La señora alcaldesa dejó muy claro que el ayto. no es responsable de la limpieza del Monte Buciero (la ley dice lo contrario, como ha quedado demostrado), dejó claro que si hay algo de basura es porque el monte es inmensísimo (son 600 hectáreas y la basura se concentra en áreas muy determinadas, accesibles, bien visibles para el que tenga ojos, aunque en 30 años había pasado desapercibida). Los dictadores hablan de "filtración" cuando una información incómoda llega a conocimiento público. La señora referida usó sin ningún tipo de rubor ese mismo razonamiento: "este ciudadano incívico ha filtrado a la prensa...". La verdad es que la prensa es quien ha hecho que la basura y el abandono del patrimonio salgan a la luz, ya que estos señores tan demócratas, tan amantes de la participación, nunca, absolutamente nunca, mostraron el más mínimo interés en las reclamaciones (muy objetivas) del vecino. El Monte Buciero sólo interesaba como objeto a pasear en ferias y autobuses. Nunca como lo que era y es: un lugar que pide cuidados.

 
 A los cinco minutos de declaraciones tan poco afortunadas llegaba el primer comentario de ánimo a este blog ("hijodeputa andate con cuidado", la ortografía no era su fuerte, pero sus intenciones quedaban más o menos claras). En 20 días de vida del blog no había llegado ni un mensaje insultante, al contrario. Desde ese momento llegaron 140 en el mismo tono, hasta que cuatro meses después corté la posibilidad de comentar. Alguno de estos señores continúa a día de hoy insinuando o directamente injuriando en un foro virtual local.

 Les contamos todo esto porque las disculpas no han llegado. Nadie de la oposición ha pedido explicaciones. Al parecer, se asume que estamos lejos de vivir en un sistema democrático y participativo. Se asume también que "tú te lo has buscado" por abrir la boca. Es decir, el modelo de ciudadano que se entiende por "bueno", o "de los nuestros", es el que no dice ni pío. Quién se habrá creído éste para hacer fotos. Quién se habrá creído que es para atreverse a decirnos cuál es la ley. 
 Alto y claro lo decimos, sin importarnos las siglas de nadie, pero demandando políticos serios que nunca se crean autorizados para pisotear a un ciudadano. De un alcalde se espera, al menos, capacidad de escuchar.
 Pido disculpas a los lectores, ya que hemos contado esta película en varias ocasiones. El autor de este blog estima que los hechos recién contados son suficientemente graves como para insistir (en ausencia de una rectificación por parte de la señora citada). Supongo que al final tendré que hacer públicas todas las afirmaciones que concejales del equipo de gobierno hacen en privado sobre estos hechos y estas declaraciones de la señora mencionada. Ya está bien.
 Nadie rectifica. Nadie ofrece explicaciones, ni pide disculpas. Estos señores no son capaces de bajar del caballo de emperador. Sin embargo, el ayto. ha solicitado medios para formar una patrulla de limpieza con 14 operarios destinados en exclusiva al Monte Buciero. 
 A propósito, cuatro operarios trabajando seriamente eliminarían el problema de vertidos en el Monte Buciero. La propuesta se entregó al ayto. en mayo de 2010, sin que se haya dado contestación al ciudadano. Aquí para consultar la propuesta.  Tampoco se ha aceptado el ofrecimiento del ciudadano para detectar todos los vertederos del monte sobre el terreno. En ausencia de participación ciudadana seguiremos retratando y denunciando vertederos desde este blog.




 Hace una año esta fotografía simbolizó definitivamente cuál era la política respecto al Monte Buciero. Portada en el pabellón español en Fitur, imagen idílica y photoshopeada (idéntica a la promoción turística marroquí del 2009, sólo que con mar y sin desierto) y declaración triunfal de los políticos locales diciendo que Santoña iba a ser universal, que la imagen llegaría a nosecuantas televisiones del mundo.
 La campaña incluía los famosos autobuses por las calles más comerciales de Madrid y una intensa difusión por todos los medios posibles. Estaba hecha con tanto esmero y cariño, atendiendo tanto a la realidad del monte, que el peñasco pasó a llamarse Monte Buciedo en multitud de páginas...

Bienvenidos al Monte Buciedo

 Se consumaba así la entrada por la puerta grande del Director del Parque Cultural Monte Buciero (contratado pocos meses antes). La vía propagandística hizo innecesaria toda labor de conservación del propio monte. En cierto modo sucedió lo siguiente: los políticos decidiceron que el monte era Excelente, y punto. Supongo que hace un año era bastante impensable que alguien viniese con realidad, fotos y leyes.
 Este año la presencia santoñesa en Fitur ha sido bien diferente. Anchoas. Ni autobuses, ni parques culturales, ni excelencias de photoshop.
 En mitad de todos estos fuegos artificiales propagandísticos, el ciudadano que escribe se quedó un tanto traspuesto. Un ayto que no había querido ni oir hablar de la realidad del monte en dos años de intento de participación ciudadana lanzaba a lo grande su idea de lo que es el monte. Una imagen. Una pegatina para autobús. Ficción. La ficción no necesita operarios de limpieza, el monte los necesitaba. El patrimonio no estaba, ni está, para estos trotes feriantes. La foto del Monte Buciedo convertido en triste imagen de marca dejó al Buciero mudo. Tres meses después la basura salió a flote y automáticamente el ciudadano pasó a ser considerado enemigo público número uno, un incívico con oscuros intereses, parte de un complot  cuya finalidad era -sin duda- dañar la imagen de la excelente, fantástica y maravillosa gestión que los políticos locales estaban haciendo del monte. Claro que sí.
 Aquí seguimos convencidos de que en una democracia participativa al ciudadano se le debía haber atendido. No puede ser que estos señores quieran politizar incluso el medioambiente y la conservación del legado histórico. No se debe consentir, como ciudadanos, que no se deje espacio a la realidad y que los dineros públicos terminen gastados en forjar una imagen irreal que no hacía ningún favor al Buciero.