sábado, enero 08, 2011

UN DÍA DE MERCADO

 Buciero, vida salvaje, por esta vez, baja al casco urbano de Santoña. Hoy se ha celebrado el mercado semanal. El escenario tras la batalla deja una línea de cientos y cientos de plásticos de aproximadamente 410 metros (datos medición SIGPAC). Esta línea de porquería queda adherida en la vegetación al margen de la carretera y al borde del aparcamiento que sábado tras sábado se forma junto a la gasolinera y las instalaciones deportivas. Llevamos observando el fenómeno desde hace tiempo. Las siguientes fotografías han sido tomadas hoy.
 Hago notar que hoy posiblemente haya sido uno de los mercados menos concurridos del año, por aquello de las festividades recientes. 



 Nos vamos acercando a la bonita barrera de basura. Justo tras ella comienza el espacio protegido de la marisma. Echamos un vistazo al acuífero adyacente y contamos numerosos plásticos en perfecta armonía con la avifauna.






 En tiempos de espacios libres de fumadores, esperemos que algún día se considere la conveniencia de crear espacios libres de guarros. Convivir así es complicado y desagradable. En este caso concreto que presentamos, mucho se puede decir de autoridades y servicios de limpieza, sin embargo sería injusto no señalar muy claramente a la mentalidad de una auténtica manada de ciudadanos. Señores que probablemente tendrán sus coches y casas impolutos. Auténticos Atilas arrasando a su altenero paso. Ciudadanos, por decir algo, que dejan en pedestales a los habitantes de las porquerizas.