martes, octubre 26, 2010

EL ÚLTIMO RESORTE

 Texto de la tribuna libre aparecida hoy en diario El Mundo. 

DEMOCRACIA A LA SANTOÑESA
Siento la necesidad de compartir con los lectores una historia propia de la España de los Noticiarios Documentales, aquel país en blanco y negro donde el ciudadano se callaba y los poderes implantaban su versión oficial sin mayor problema. Para hacerlo no les pido que entren en una máquina de tiempo, basta con desplazarse hasta la Santoña actual. Antes de nada, para evitar el habitual etiquetado, quisiera dejar claro que soy un ciudadano libre y las siglas políticas me la traen al pairo.
Después de dos años de llamadas a mi ayto. comunicando mis inquietudes acerca del estado de degradación del impresionante Monte Buciero, lugar formalmente protegido y objeto de una intensa campaña propagandística, no encontré más que pasotismo. Nadie tomó nota. Nadie actuó. "Eso no es asunto nuestro", fue la frase predilecta en boca de la policía local cuando traté de informar de la existencia de una zona de vertidos de 700 metros de longitud. Y de mientras, el peñasco era portada en Fitur y era paseado en los autobuses de Madrid vendiendo una excelencia virtual. En abril decidí no quedarme de brazos cruzados y combatir el pasotismo institucionalizado. Hice un blog desagradable con mil fotografías: vertidos, patrimonio histórico abandonado y maltratado a conciencia, restauraciones ilegales hechas con la mentalidad de una apisonadora alimentada con dinero público. Puse la información en manos de mis representantes y del director de la emisora local. Me ofrecí a ir retirando las toneladas de inmundicia con una mínima ayuda, sin embargo descubrí que la información, cuando es inconveniente y desmiente una buena campaña de propaganda, provoca las reacciones más insospechadas. Llegó la prensa y tv regional y los acontecimientos se desataron. En la misma emisora pública en la que la información fue censurada, mi alcaldesa pronunció una célebre frase, "esto es un complot, parte de un ciudadano con intereses ocultos, es un ataque contra la alcadesa". En un instante no supe si ir al psicólogo para que me tratase de mi extraña actitud denunciadora, o emigrar a Camboya. Descubrí entonces que los acólitos son muy dados a usar la expresión que empieza con "hijo de..." y que les gusta el anonimato internáutico. Yo pensaba que sólo estaba denunciando abandono patrimonial y toneladas de vertidos, al parecer había cometido un error muy grave o alguna clase de crimen. Eso sí, el monte siguió igual hasta que convoqué al resto de ciudadanos para limpiarlo. Puse carteles por mi pueblo, sólo para ver cómo los operarios municipales los retiraban a conciencia. En los días inmediatamente anteriores a la convocatoria el camión del ayto bajó doce veces lleno de lavabos, armarios, colchones...La historia sigue y sigue. El Director del Parque Cultural Monte Buciero, un señor cuyo sueldo asciende a 40.000 euros, me enseñó el blog fotocopiado, no para decirme que se había informado de la realidad, sino para anunciar que tuviese cuidado con lo que digo. Lamentablemente el blog sólo ofrece información verificable y realidad. Creo que eso no figura en el Código Penal. También creo que no estamos en China o Corea del Norte o en aquella España rancia.
Santoña en blanco y negro. Directores de centros penitenciarios destapándose como activos foreros (¿era necesario meter caña sin argumentos a un tipo que quiere tener un monte limpio?). Si das entrada en el registro del ayto. a un escrito "dirigido a todos los grupos políticos", un viento sopla y la participación ciudadana es barrida. Si descubres una fortificación desaparecida desde 1860 y lo comunicas, ni siquiera se contesta, aunque la oficialidad es que "el ayto. tiene una honda preocupación por el patrimonio". Demasiados absurdos, demasiada brutalidad. Escasísima decencia democrática. A estas alturas este ciudadano lo único que puede hacer es sobrellevar este panorama dictatorial y caciquil con humor. Eso sí, resulta triste comprobar que el Monte Buciero les importa a ustedes un pimiento. Alísenlo y vendan el terreno resultante y se quitarán ustedes un problema que les supera. Por favor, no se metan en más restauraciones de patrimonio. Un Monumento Nacional recubierto de cemento ya es suficiente. Señora alcaldesa, lo confieso, todo era un complot...judeo-masónico y comunista. Todo junto. Espero que la próxima vez que algún incauto se atreva a defender lo que le es querido estemos democráticamente preparados. A esta democracia a la santoñesa se le han visto agujeros profundos donde no entra la luz. Al menos, sigo teniendo conexión a internet.





 Como puede verse, el título original no se corresponde con el publicado por el diario. Al final se ha colado un título desde mi punto de vista poco afortunado con el que no estoy en absoluto de acuerdo, "La cruzada por el monte Buciero". Aquí no hay ni ha habido ningún cruzado, ni nada que se le parezca. Ha sido mucho más sencillo que eso y mucho más normal  y democrático. Un ciudadano conoce zonas muy considerables de degradación por vertidos en el monte. También tiene procupación por el estado general de abandono del patrimonio histórico. Acude a todos los resortes que el sistema democrático, en su versión local, santoñesa, pone a su disposición. Se lo comunica a la policía: "eso no es asunto nuestro". Intenta hablar con concejal de medioambiente: le pasan con un chico muy amable, responsable de Agenda 21, que toma nota, aunque en los dos años siguientes nada cambia. Intenta ponerlo en comunicación de alcaldía: no consigue pasar el filtro de su secretaria y le terminan preguntando que de qué familia es. Intenta hablar con el director del parque natural: cinco llamadas inútiles en las que el señor está siempre reunido, se supone que su secretaria tomó nota. Trata de poner los problemas del monte en conocimiento  del director de la emisora municipal: de eso no se habla.
 En resumen, todos los resortes fueron fallando uno tras otro. A estas alturas el ayto. estaba enfrascado en una suntuosa campaña de propaganda. Todo era excelente. Que viniese alguien diciendo lo contrario era sumamente inoportuno. Finalmente hice el puñetero blog. Cuatro posts. Cuarenta fotos retratando abandono de patrimonio y vertidos. Con el blog a cero de visitas y ya circulando por internet envié la dirección de Buciero, vida salvaje a todos los correos electrónicos de todos los cargos públicos locales que encontré. Un concejal contestó a las pocas horas, su contestación era bienintecionada (eso creo yo), pero básicamente decía que eran problemas sin solución, que la culpa era de los ciudadanos y que se retiraba basura del monte constantemente con un equipo de 18 personas (en verdad dedicadas a "parques, jardnes y zonas verdes", se les emplea incansablemente en las glorietas, pero ahí estaban intocadas por décadas las seis zonas de vertidos denunciadas ante y por Seprona). Contarlo todo sería tedioso. Lo único que deseo recalcar es que el ciudadano no ha tenido ninguna posibilidad de transmitir cuáles eran los problemas del monte. Ningún responsable verificó nada. Nadie tomó nota. Nadie actuó. Desde el primer instante se me transmitió una idea que he ido comprobando día tras día: denunciar vertidos y abandono de patrimonio no estaba bien visto, les pillaba con el pie cambiado (metidos como estaban en sus fastos y campañas de propaganda). A tomar vientos la participación ciudadana. Como esto es lo que ha sucedido, este ciudadano tiene ganas de contarlo con pelos y señales, pruebas, fotos y leyendo lo que dice la ley. Punto. 
 Todos y cada uno de los extremos expresados en ese artículo son veraces. He intentado describir con brevedad cuál ha sido el comportamiento del sistema democrático local. Ni más, ni menos. Estoy cansado de que la participación ciudadana sea una leyenda. Conozco las leyes elementales que deben regir la actuación de un gestor público, sea concejal, alcalde, director de parque cultural o director de emisora. Pido que se actúe con transparencia, sin personalismos, con diligencia, con educación. ¿Un ciudadano señala un problema? Se le atiende. Punto. 
 Todo lo que ha sucedido desde que se creó el blog ha sido un festival de hipocresía y antidemocracia. Peor para ustedes y para el pueblo. Demando un poco de reflexión y autocrítica. Ya están demostrados los hechos que se han venido denunciando desde el primer día. La basura existía. Bajó, en parte, en una larga procesión de camiones municipales. El patrimonio está siendo restaurado ilegalmente (un caso) y en las demás fortificaciones la Ley de Patrimonio no se cumple de un modo alarmante. Son problemas de mayor o menor complejidad. Ustedes eligieron no mirar a la realidad y publicitar una idea ficticia de excelencia. Ahora que se les ha plantado delante la realidad, por favor, basta de maniobras sucias. Que a día de hoy haya que soportar a señores con cargo público deningrando e insultando en conocidos foros virtuales no es normal. Denota autoritarismo e hipocresía. Ni un solo argumento se ha escuchado hasta hoy en contra de la denuncia vertidos-patrimonio. Ni uno. Estos son los hechos. Ni un insulto aún lanzado desde aquí (para demostrar que había en el monte una zona de vertidos de 650 metros no era necesario insultar a nadie, bastaba con hacer fotos, recordar la ley...y habría bastado con mostrárselo a los responsables, hubo que acudir a la prensa). El último resorte de este sistema democrático muy sui generis, los medios de comunicación, funcionó después de que todos los demás fallasen, se bloqueasen o se negasen a actuar en cumplimiento de sus obligaciones.

 Sin participación ciudadana no hay democracia, hay otra cosa.