lunes, septiembre 06, 2010

RECORDATORIO: FUERTE DE SAN CARLOS

Actualizado 8-9-2010.



 Los coches entran hasta el fondo de la galería de San Carlos. Las huellas han quedado marcadas en el hueco que ha dejado el expolio de losas.

 En esta entrada proponemos contemplar de cerca los signos del abandono del Fuerte de San Carlos. Llegará el día en que el inmueble sea respetado como merece y sea un referente cántabro. Ese día nadie va a ser capaz de explicar todas estas décadas de desidia administrativa y maltrato por parte de muchos ciudadanos.Titular, ayto. y gobierno autonómico continúan atascados en la inacción. El titular contempla el inmueble, Monumento y Bien de Interés Cultural, con la mentalidad de quien posee un solar y opciones de sacar beneficio (la ley explicita que el abandono continuado conlleva expropiación). Las administraciones no ven más que una incomodidad, en el supuesto de que miren... La ceguera de no considerar sus potencialidades es tan sangrante como el punto de deterioro ya alcanzado. Habrá que pensar en el futuro y seguir reclamando que la ley y el sentido común se impongan. Habrá que seguir denunciando el abandono, la invasión de vehículos sobre la terraza y el interior, la celebración de macrofiestas, el uso diario como retrete o vertedero, las estalactitas, las estalagmitas, las pintadas masivas, el expolio de losas y sillares, la agresión creciente sobre cada una de sus piedras.
 San Carlos dista mucho de ser un Monumento, si lo es, es monumento erigido en honor del salvajismo, la ignorancia y la omisión de los políticos en el deber de cumplir la ley y proteger el patrimonio de todos. A continuación, recordamos el estado del Fuerte San Carlos exactamente a día de hoy.


 Esta colorista fachada es lo primero que se topa el visitante. A la derecha queda una abrupta ladera, la zona 2 de vertidos denunciada por Buciero, vida salvaje ante Seprona, también denunciada por este cuerpo posteriormente. En la ladera observamos menos envases e inmundicia que en ocasiones anteriores. Se ha debido trabajar en el área, aunque no me consta que el ayto. haya hecho pública ningún tipo de intervención. La fachada de San Carlos te recibe con pintadas tipo "De Juana Askatu". También aparecen graffitis de onda "hiphopera" cuyo autor es sobradamente conocido (se trata de una infracción grave tipificada en la Ley de Patrimonio, recuerdo que este inmueble es B.I.C, no una pared de ladrillo de un solar miserable). En el centro de esa especie de círculo azul encontramos la pintada que le hace la promoción turística a San Carlos y a todo el municipio, un "putos vascos" que seguimos disfrutando año tras año.



 Tras uno de los alojamientos los operarios del ayto. se olvidaron una planchada de andamio. En mayo informábamos de que justo aquí se había abandonado andamiaje. Se retiró, como vemos, parcialmente. No parece el mejor almacén municipal.


Foto tomada en mayo. 


 Los alojamientos siguen siendo retretes a los que es mucho mejor no entrar.


 Si observan con atención, de lado a lado en la parte superior del parapeto, apreciarán que falta un tramo completo de sillares. No se los llevó la lluvia, ni el viento, sino el hombre. Son ya décadas de expolio y destrucción del patrimonio de todos.


  Aljibe del Fuerte de San Carlos. Un yacimiento arqueológico válido para analizar el salvajismo de al menos cincuenta años. Los envases flotantes son la contribución veraniega.


 Restos desprendidos del techo. El abandono sigue su curso y puedes ver nuevas señales, desprendimientos incluidos,  de un mes a otro.


 Defecar entre estas paredes sigue produciendo a muchos (digo bien, muchos) un extraño morbo o un gustillo especial. Lo digo por buscar algún tipo de explicación psicológica a la simple barbarie, ceguera y estulticia. El abandono administrativo es la escusa perfecta para la estupidez más desacomplejada. Debe ser desagradable navegar por internet y de pronto toparse con esta instantánea. Ruego al lector que comprenda que lo realmente desagradable es llegar al Fuerte de San Carlos. De algún modo habrá que luchar por cambiar la realidad. ¿Imaginamos una situación similar en la Iglesia de Sta. María de Puerto? No. Pues legalmente, y en honor al sentido común y al respeto a nuestra historia, San Carlos merece exactamente la misma consideración y respeto que el edificio eclesiástico.


 La ley no pisa San Carlos. La cultura menos. La voluntad política aún no ha abierto los ojos. Por favor, que a ningún dirigente se le vuelva a llenar la boca pronunciando la palabra cultura.


 Estalactitas incluidas. En San Carlos todo es posible.


  La galería es frecuente escenario de llamativos afters. La foto fue tomada a finales de agosto. Metes tres o cuatro coches dentro, de madrugada, le das volumen a tu flamante disco-móvil y con un poco de imaginación ya tienes montada una macrofiesta tekno. Cuando se haga de día, no te preocupes. Que no pare. Si usted, ciudadano, desea atajar esta realidad, por favor, no llame a la policía. Será bastante frustrante ver que no se actúa. Insisto. El ayto. es responsable de este inmueble. La policía es responsable de protegerlo de este tipo de agresiones. Eso es lo que dice la ley y el sentido común. Hace poco más de una semana un concejal aseguró que en septiembre se cortaría el paso a vehículos. Se le hará un favor al patrimonio de todos. No es de recibo que patrols de la guardia civil, motocicletas, furgonetas y coches en general elijan como parking la cubierta de un Monumento. Basta.


 Gran parte del entorno de la fortaleza está invadido por plásticos, latas, botellas de cristal.



 Interior de uno de los alojamientos.
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Que pese a todo, el Fuerte de San Carlos conseve parte de su encanto es la mayor demostración de las posibilidades futuras de esta muestra patrimonial. Nada de lo descrito tiene cabida en un lugar civilizado. Esta fortaleza merece ser exhibida con orgullo, no sepultada bajo excrementos y expoliada sistemáticamente. Merece voluntad política. En el Fuerte de San Carlos se ha acabado el tiempo para la inacción. Una futura rehabilitación ha de observar escrupulosamente la ley. Nada de despropósitos y proyectos de faraón que terminen convirtiendo San Carlos en un mamotreto monstruoso con añadidos a lo Pepe Gotera y Otilio.
  Por ahora, lanzar desde aquí un sonoro "basta ya" dirigido a quien, teniendo responsabilidad de proteger el lugar, no mueve un dedo (Gobierno de Cantabria, Ayuntamiento de Santoña y titular) y dirigido de igual manera a los salvajes, a los guarretes, a los vaciadores profesionales de ceniceros de coche, a los graffiteros y pintamonas, al iluminado que arroja el envase de pizza y a los señores tan cultivados que deciden por su cuenta que San Carlos es su macrodiscoteca. Lo dicho, basta ya.