miércoles, agosto 11, 2010

UN ESPACIO RECUPERADO- UN VERTEDERO DESBROZADO

 (El capítulo dedicado al Fortín del Cueto Cabrero se completará en los próximos días)

UN ESPACIO RECUPERADO
 El ayto. santoñés anuncia la recuperación de un espacio público que venía siendo okupado desde hace alguna que otra década. Este tipo de okupaciones se dan a lo ancho y alto del Monte Buciero, tal como hemos dejado apuntado en Buciero, vida salvaje (sólo apuntado, alguien debiera de una vez hacer ese trabajo). El caso es que este terreno se encuentra entre dos Monumentos y Bienes de Interés Cultural, el Fuerte de San Martín y la Batería Alta de San Martín. En abril, cuando este blog echó a andar, una de las primeras fotografías que colocamos fue la siguiente...


 Esto era parte del terreno (unos 550 metros cuadrados) que ahora se está recuperando. De suelo tomado prestado, palomar y vertedero, pasará a ser un área de descanso.



 Excelente iniciativa de los responsables municipales. Dará dignidad al entorno de dos Monumentos y al monte en general.


 La obra incluye la recuperación de este tramo caído en desuso.


 Además se ha descubierto por fin el túnel, con lo cual en un futuro cercano se dispondrá de un pequeño rincón de esparcimiento y un curioso y pindio atajo. Este espacio público nunca debiera haber sido arrebatado, pero es bien sabido que la ley en el monte siempre ha sido ésa (y sigue siendo en gran medida). Es necesario aspirar a que el monte no siga soportando episodios de okupación, parcelas que se multiplican, chozas rurales que florecen convertidas en coquetos chalecitos, extensas plantaciones de marihuana sustituyendo a encinas y despropósitos varios. Se debe hacer frente a este tipo de problemas, por impopular que pueda ser. El Seprona está para algo, el guarda de biodiversidad también, el ayto. también. 

Recuperación camino Fuerte San Martín-Batería Alta San Martín (extraído de la web municipal)


 UN VERTEDERO DESBROZADO

 Ahora pasamos a algo que sucede a escasos metros de este lugar. También en abril mostramos esta imagen ...


 Esta ladera sirve de asiento a la Batería Alta de San Martín. Igualmente puede apreciarse lo cerca que se encuentra de la fortaleza de San Martín. La foto no hace justicia a lo que encontramos. Se trata de un vertedero bastante grande que ha ido tragándose escombro de obra, voluminosos y envases variados, herramientas, casi cualquier cosa. Obviamente recuperar este área no es fácil, aunque por supuesto se debe aspirar a ello. Que durante años nos comportemos así con el monte no significa que ahora debamos mirar para otro lado.
  Lo cierto es que en la zona se sigue produciendo una actividad que personalmente me deja atónito (ruego algún tipo de explicación). Como la basura parece que no la ve nadie, pues llegamos, desbrozamos y nos marchamos. Menos mal que estamos hablando de una zona literalmente encajonada entre dos Bienes de Interés Cultural (precisamente estos dos bienes son la bandera que enarbola el ayto. en la actualidad para curarse en salud y proclamar que el patrimonio preocupa mucho y se cuida con esmero). Ojalá estas fotografías sirvan para poner en evidencia que, tal como se ha hecho con el espacio recuperado antes mencionado, las cosas pueden hacerse mejor. De igual modo debe hacerse mención al anuncio de obras en San Martín para mejorar la canalización de agua e impedir humedades. Sorprende que la palabra HOTEL no sea citada en el comunicado municipal (en breve volveremos sobre este peliagudo asunto).


 Ésta es la composición de la ladera que une la batería y el fuerte de San Martín. Los desbrozadores han pasado en estos días, tal como puede apreciarse (en caso contrario, la maleza impediría la contemplación). Como digo, recuperar esta ladera no es trabajo sencillo, aunque si me apuran, es más complicado caminar por este terreno empinado con una máquina cortadora. Hay dos opciones, al menos eso dice el sentido común...recuperamos la ladera entre la batería y la fortaleza o dejamos que crezca la maleza, lo cual al menos nos ahorra el bochorno. Realmente no comprendo que se elija una tercera opción...desbrozar y no mirar. Obviamente no hay aquí ningún tipo de crítica a los operarios (hacen lo que se les dice). Ni a nadie. Es la realidad. Los comunicados oficiales hablan de compromiso, preocupación, etc, etc. Ojalá.




 Ahora volvemos al Fuerte abandonado de San Carlos. Hace justo ocho días colgábamos en el blog la siguiente estampa, un pequeño detalle del trato que recibe diariamente.


3-8-2010

 11-8-2010. No parece que haya habido grandes cambios.


 En San Carlos lo único que cambia es la cantidad de agresiones y el volumen de m***** acumulada. La entrada a 11-8-2010 tiene este aspecto. Echemos una mirada cercana...



 Hablemos claro. La propia existencia del patrimonio histórico del Monte Buciero es un problema enquistado durante décadas y décadas. Ninguna corporación municipal ha mostrado interés en la realidad de estos mamotretos cuya historia es manifiestamente ignorada. El asunto desborda a los regidores. Incomoda. Más que un regalo, se han visto desde antaño como una molestia. Dicho esto, el cambio de siglo sí que ha traído una preocupación creciente hacia el patrimonio, sin embargo no se ha dado en la dirección correcta, protección, limpieza, eliminación de graffiti, difusión de la historia entre los ciudadanos, restauraciones acordes con la naturaleza militar de estos edificios, etc, etc, etc. El cambio de siglo ha traído el fenómeno de la explotación de la imagen idílica de estos lugares. Sacar pecho de algo que no se cuida, ni respeta, ni conoce. Lamentablemente ése ha venido siendo el camino elegido.
 Junto a este hecho, es también una mala noticia que no se haya escuchado ni atendido ningún tipo de alerta sobre el estado del patrimonio, ni las realizadas por historiadores, ni las realizadas por ciudadanos. Si un ciudadano lamenta el estado del patrimonio y ruega que se cumpla la Ley de Patrimonio de Cantabria (no por ningún tipo de formalismo, sino porque cumplir la ley asegura la conservación), digo yo que la estrategia no puede ser seguir sacando pecho y no escuchar. Lo que es objetivo, es objetivo.
 Que ocho-nueve inmuebles sobre once presenten problemas graves o muy graves no es culpa de ninguna corporación municipal concreta. Ni siquiera importa detectar al culpable. Importa llegar a tener un patrimonio cuidado y presentable algún día. Santoña es un caso único. El monte es único. La historia aquí acontecida es única y los restos que la historia nos ha legado son únicos. Por favor, tomen conciencia. 
 A este respecto, vuelvo a insistir en algo fundamental. Cargarse la Batería Alta de San Martín no es "mostrar preocupación por el patrimonio", es cargársela. Aplausos a la buena intención y a la creación de empleo, sobra decirlo, pero es obligación de los responsables municipales escuchar a un ciudadano que intenta transmitir una sencilla idea: la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria debe cumplirse. Es cuando menos sorprendente que la respuesta a la evidencia sea negarla.


 En los próximos días completaremos el capítulo 1 dedicado al patrimonio. También daremos un repaso pormenorizado a lo que está sucediendo en la Batería Alta de San Martín y pondremos en evidencia que no se está recuperando, sino que se ha ganado un espacio moderno, apto para oficinas, pero se ha enterrado el patrimonio. Lo haremos de un modo sencillo: fotografías-ley.


 Detalle del recubrimiento aplicado sobre las paredes de la Batería Alta. Comprendo que a los ojos de cualquiera la actuación sobre el inmueble es encomiable. El sitio estaba abandonado y de pronto va a ser visitable y tendrá baños, internet y bonitas vigas de madera, hasta un paseo empedrado y recubrimientos de metal en algunos vanos. Sé que es complicado transmitir que la batería es un edificio de naturaleza militar, ésa es su esencia. Si cegamos las paredes, destrozamos el yacimiento arqueológico y reconstruimos...en fin...Vuelvo al ejemplo de siempre...nada de esto sería consentido por nadie ni en la iglesia más humilde. La esencia de una iglesia es su función religiosa, celebración de liturgias variadas, etc. Si la iglesia necesita restauración debido a su mal estado de conservación, no nos pondríamos a suplantar los capiteles por figuritas más acordes con los tiempos, ni pintaríamos el exterior de color crema. Se asume que una iglesia es una iglesia, pero va a costar mucho que los responsables municipales se den por enterados y asuman que una fortificación del siglo XIX es una fortificación del siglo XIX. No puede ser una oficina "saneada", por mucho que eso convenza al votante medio. Por favor, cumplamos la ley por puro respeto a estos edificios. Cambiemos de dirección. No sostengamos y enmendemos. El patrimonio se lo está pidiendo a gritos. "Validación científica", dice el PGOU. "Preceptivo asesoramiento de expertos" dice la LPCC. Cuando ustedes quieran...Mientras tanto, espero que se medite bien seguir haciendo el ridículo y exhibiendo la ausencia de interés como si fuese honda preocupación.