sábado, agosto 21, 2010

FARO DEL CABALLO - 21 Agosto 2010

(ACTUALIZACIÓN 23-AGOSTO) Ponemos en conocimiento de la Policía Local el estado del Faro del Caballo a fin de que los políticos reciban mañana cumplida información y fotografías. Por otro lado, difundimos la siguiente convocatoria...

Acude a esta convocatoria de urgencia promovida por Ecologistas en Acción y ARCA.
Y difúndela entre todos tus contactos para que la respuesta sea importante.

CONCENTRACIÓN CONTRA LA VARIANTES DE OYAMBRE
Sábado 28 de agosto, a las 13 horas.
En el aparcamiento de la playa de Oyambre

Más información
Los grupos ecologistas anuncian movilizaciones si no se paralizan las obras de la variante de Oyambre

http://www.iarca.net/textos/index.php?x=3749


Hay gente empeñada en destrozarlo todo y gente empeñada en defenderlo, aunque como dijo el presidente de Cantabria la semana pasada, "esto es el progreso, sólo se oponen cuatro" (este señor entiende por progreso -de los bolsillos de cuatro- cementar y destruir). Luego acude a un espectáculo celebrado en Laredo, organizado por el ayto, Pabellón Emilio Amavisca, "Cayetana", en el que a los doce trabajadores responsables de montar absolutamente todo ni siquiera se nos dio de alta en la seguridad social, cobramos en negro y trabajamos 18 horas seguidas (de 9.00 de la mañana a 3.00 de la madrugada). Cantabria infinita vergüenza.





 El Faro del Caballo es la imagen que identifica al Monte Buciero. Más allá, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que es la imagen de todo el pueblo. El emblema turístico. La instantánea más utilizada para promocionar las excelencias del monte y del municipio. Pagamos paneles publicitarios para adornar ferias, decoramos autobuses recorriendo las calles comerciales de Madrid. Propaganda pura y dura sin nada que se parezca a una política seria de limpieza y protección. Fachada. Política de cara a la galería. Para qué limpiar y cuidar si a la mayoría de la gente le importa un pimiento y además eso no da votos. 
 Buciero, vida salvaje denuncia que el Faro Caballo no tiene ningún tipo de cuidado, ni protección. El espectáculo al llegar hasta el lugar es vergonzoso y lamentable. Aquí brilla por su ausencia el respeto al patrimonio y al entorno. El faro, a día de hoy, es un monumento a la falta de sensibilidad, de educación, de inteligencia y de sentido común. Una guarrada que no tiene cabida ni en el siglo en el que estamos, ni en ningún país mínimamente civilizado. Lamento llamar a las cosas por su nombre, pero no es momento de eufemismos.
 Lo más curioso es que te encuentras un buen número de personas en la plataforma del faro. La gente come sin el menor pudor arremolinada en torno a montones de basura. Montones de basura que, por supuesto, crecen cuando se termina de comer. Resulta todo raro y brutalmente guarro. Se diría que estamos acostumbrados a la mierda. Que es normal tenerla acumulada en un lugar como el Faro del Caballo. Que es tan normal y natural como el mar y la vegetación y el oleaje contra los acantilados. Un detalle más del decorado.


En la plataforma había veinte personas cuando he llegado esta mañana. Estas chicas eran las únicas que miraban a la basura. Los demás comían y charlaban sin el menor problema. Las chicas eran francesas.


El 31 de julio el interior y entorno del faro fueron limpiados por voluntarios. Han bastado 21 días para que todo vuelva a la normalidad. Esta fotografía no es la que difundimos el día 31 de julio. Ha sido tomada hoy. Distintas bolsas, la misma cerdería bochornosa.


Así lucía el interior del Faro del Caballo el 31 de julio. Los voluntarios lo retiraron por completo.


La vegetación del entorno del edificio está plagada de envases que llegan desde los cimientos hasta el mar, latas, botellas de cristal o plástico, cartones, publicidad de supermercados, restos y mierda de todo tipo.


Si desciendes más allá de la plataforma nada mejora. Más y más y más. La gente se tira al agua entre vegetación surcada de envases, come al lado de inmundicia. Lo asumen y lo aceptan. Al marcharse muchos dejan su contribución. 




El interior del faro da literalmente mucho asco. Olor recalentado a excremento, excrementos esparcidos en las paredes, excrementos en los escalones. Pido disculpas a los lectores por ser tan gráfico. Es lo que hay,  es lo que tenemos y, según parece, lo que merecemos.



Que la pequeña explanada esté repleta de inmundicia no corta a nadie a la hora de seguir comiendo y disfrutando de un maravilloso día.


 Señores políticos, lamento esta interrupción en sus quehaceres y este pequeño baño de realidad. Ya pueden ustedes seguir mirando para otro lado. Gracias por su tiempo.
 Resulta claro que la solución a este tipo de realidades no es sencilla. Existe un profundo problema de educación. Padres lanzando inmundicia delante de niños que lanzarán inmundicia delante de nietos que lanzarán...Hablando de cuestiones logísticas, también está claro que limpiar las calles de Santoña es mucho más sencillo que limpiar el Monte Buciero, o en este caso, el Faro del Caballo, pero es seguro que gastar el dinero público en darle propaganda al faro no es un buen sistema de limpieza...habrá que hacer algo, digo yo. Abrir los ojos sería un buen primer paso.